MIS PROYECTOS
MÁS ALLÁ DE LO PLÁSTICO
PINTARTES
Pintartes es un colectivo que nace del encuentro entre amigos con el deseo de pensar el arte más allá de los muros institucionales. Trabajamos en favor de las artes plásticas desde una perspectiva de educación popular y creemos en la necesidad de democratizar el acceso a las prácticas artísticas. Nuestras acciones buscan abrir espacios donde el arte no sea un privilegio, sino una herramienta de encuentro, de pensamiento crítico y de transformación social. Pintamos, pensamos y compartimos, convencidos de que el arte también se construye en comunidad.
aXIÓN SONAR
Axión Sonar es un colectivo que investiga y crea desde el sonido como territorio de memoria, experiencia y encuentro. Nos interesa el proceso musical, el paisaje sonoro y el registro auditivo como lenguajes vivos que permiten narrar otras formas de habitar el mundo. Nuestro trabajo se enmarca en la educación popular y busca desprivatizar el conocimiento técnico del audio, facilitando el acceso a herramientas de producción sonora en comunidades donde históricamente se ha excluido esta posibilidad. Escuchar también es resistir, y en ese gesto construimos un espacio donde el sonido se comparte, se aprende y se transforma colectivamente.
PROMINENCIA
Prominencia es un colectivo que hace cine, o al menos lo intenta con convicción y deseo. Nos movemos en los márgenes de la producción audiovisual tradicional, apostando por el cine popular como herramienta de expresión, memoria y comunidad. Participamos en convocatorias, experimentamos con lo que tenemos a mano y creemos en contar historias desde abajo, con los recursos que tenemos y las ganas que nos sobran. Promiencia es una práctica de insistencia: un lugar donde el cine no es industria, sino impulso colectivo.
NO NOS CONOCEMOS
No nos conocemos es una banda de rock pop latino nacida en Bogotá, conformada por artistas universitarios que encontraron en la música una forma de juntarse, resistir y celebrar. Nuestro nombre habla del primer encuentro, de esa sensación de extrañeza que se transforma en afinidad cuando suena una canción. Tocamos lo que vivimos: amores que duelen, amistades que sostienen y calles que suenan. Creemos en la música como un lugar de encuentro, como un acto compartido. Aunque no nos conociéramos de antes, ya somos parte de lo mismo.